Alicia en el país de las maravillas

•Julio 9, 2009 • 1 comentario

Hacer este trabajo sobre Alicia, resultó ser un gran desafío, estuvo lleno de problemas y contratiempos, pero sin embargo, al ver el resultado, me siento muy feliz. Creo que tuve la suerte de contar con la ayuda de mis grandes amigos quienes, como siempre, confían en todos mis proyectos locos, en todas esas pedidas de favores que atentan contra su dignidad (jajajaja)…

Las imágenes finales muestran el esfuerzo de hras de maquillaje y semanas de planificación,  éstas fotos logran captar la línea estética que presenté un una primera instancia y a su vez, captan el espíritu del libro, uno de mis favoritos.

La autocrítica no esta de lado, creo que cada uno de nosotros es siempre el mejor comentarista crítico de su propia obra, sé que hay muchos detalles que se pueden mejorar, muchos aspectos que aun pueden pulirse,  pero esos detalles, los reservaré para mi y mi almohada…

Así que disfruten del mundo de esta Alicia, que se pasea a través de las tumbas en busca de Miffi, nuestro conejo Blanco.

Bailando thriller

Bailando thriller

Imágenes sin edición

•Julio 9, 2009 • Dejar un comentario
Capítulo I: El descenso por la madriguera

Capítulo I: El descenso por la madriguera

Capítulo II: En un mar de lágrimas

Capítulo II: En un mar de lágrimas

Capítulo III: Una carrera en comité y un cuento largo y con cola

Capítulo III: Una carrera en comité y un cuento largo y con cola

Capítulo IV: La habitación del Conejo Blanco

Capítulo IV: La habitación del Conejo Blanco

Capítulo V: El consejo de una oruga

Capítulo V: El consejo de una oruga

Capítulo VI: Cerdo y pimienta

Capítulo VI: Cerdo y pimienta

Capítulo VII: Una merienda de locos

Capítulo VII: Una merienda de locos

Capítulo VIII: El croquet de la reina

Capítulo VIII: El croquet de la reina

Capítulo XI: ¿Quién robó las tartas?

Capítulo XI: ¿Quién robó las tartas?

Capítulo XII: La declaración de Alicia

Capítulo XII: La declaración de Alicia

Estás son las imágenes originales, luego de la selección fueron tratadas con el programa Photoshop CS3, encontrando en ellas fotomontaje y manipulación de los filtros.

Making off

•Julio 9, 2009 • Dejar un comentario
Preparándose para las fotos

Preparándose para las fotos

Preparándose para las fotos

Preparándose para las fotos

Preparándose para las fotos

Preparándose para las fotos

Preparándose para las fotos

Preparándose para las fotos

Preparándose para las fotos

Preparándose para las fotos

Preparándose para las fotos

Preparándose para las fotos

Por que definitivamente es mejor tener amigos que dinero…..

Si no, quién más se prestaría para disfrazarse de los personajes de Alicia en el cementerio???

El proceso de maquillaje llevó al rededor de una hora, tiempo en el que fuimos descubiertos por los guardias de lugar, quienes amablemente, al ver que solo haríamos unas pocas fotografías, nos permitieron quedarnos, pese a no tener los permisos correspondientes.

Esta fue una de las etapas más divertidas, ya que al ir observando los cambios que se producían gracias al maquillaje y vestuario, produjó mucha risa entre los modelos, quienes hasta ese mismo minuto se preguntaban como habían sido convencidos de hacer eso.

Los look quedaron tal cual habían sido planeados, con una cosa oscura, pero sin dejar de ser visualmente atractivos, de verdad, un aplauso para ellos, en especial al sombrerero loco, quien se encargo del maquillaje de casi todos ;) .

Estudio de lugar

•Julio 9, 2009 • Dejar un comentario
Estudio de lugar

Estudio de lugar

Estudio de lugar

Estudio de lugar

Estudio de lugar

Estudio de lugar

Estudio de lugar

Estudio de lugar

Estudio de lugar

Estudio de lugar

Estudio de lugar

Estudio de lugar
Estudio de lugar

Estudio de lugar

Para este trabajo busqué un lugar que poseyera las características estéticas que había presentado en el informe escrito,  siendo así como llegué finalmente al Cementerio General (Santiago-Chile).

Este lugar apesar de ser un campo santo, se caracteriza por sus hermosas esculuras y mausoles, conviertiéndolo en un museo al aire libre, con ese toque lúgubre, pero hermoso,  se trasformó en el ambiente ideal para mi Alicia, que recorrerá el mundo de los sueños a través de las tumbas, descubriendo así los distintos capítulos de la obra.

Capítulo XII: La declaración de Alicia

•Julio 2, 2009 • Dejar un comentario
Alicia despierta del sueño

Alicia despierta del sueño

El capítulo final comienza narrando la participación de Alicia en el juicio. Habiendo olvidado que súbitamente recuperó su altura normal, se levanta para comparecer como testigo y derriba sin querer todo a su alrededor. El testimonio de Alicia termina en seguida, al preguntarle el rey qué sabe de este asunto, a lo cual Alicia responde que nada. Acto seguido, el Conejo Blanco lee la última prueba de la que dispone: una carta sin firma que, en forma de poema, describe cómo las tartas regresan a su dueña original. Cuando el rey analiza los versos, todos ven que las tartas, en efecto, se encuentran sobre la mesa. La reina, sin embargo, insiste en dar una sentencia a la Sota, incluso antes de escuchar un veredicto del jurado. Alicia encuentra absurda la situación, y la reina ordena entonces que sea decapitada. Cuando las cartas saltan para atacar a Alicia, ésta vuelve súbitamente al regazo de su hermana.

El lector percibe entonces que la niña se había quedado dormida, y que tras el sueño fantástico, despertó al sentir que unas hojas de árbol caían sobre su rostro. Acto seguido, Alicia cuenta el sueño a su hermana, y va a prepararse para tomar el té vespertino. El capítulo termina narrando cómo la hermana de Alicia se queda bajo el árbol, recordando la historia que Alicia relató.

Capítulo XI: ¿Quién robó las tartas?

•Julio 2, 2009 • Dejar un comentario
Alicia en el juicio de las tartas

Alicia en el juicio de las tartas

Cuando Alicia llega a donde se efectuará el juicio, ve que se ha constituido un jurado de animales frente a los tronos del Rey y la Reina de Corazones; alrededor de los cuales estaba el mazo de naipes y una multitud de animales espectadores. El acusado era la Sota de Corazones, y el Conejo Blanco fungía de heraldo de la corte. Según un poema recitado por el conejo, la Sota era acusada de haber robado las tartas que la reina preparó en un día de verano. El Sombrerero fue llamado como primer testigo, y acudió acompañado de la Liebre de Marzo y el Lirón. El testimonio del Sombrerero rápidamente derivó en una discusión con el Rey de Corazones, quien estaba intrigado por la etiqueta del sombrero, y por el té que el Sombrerero tomaba antes de llegar. Mientras esta discusión tenía lugar y los personajes dejan de prestar atención al juicio, Alicia comienza a crecer repentinamente. El capítulo termina cuando el Conejo Blanco llama a Alicia como siguiente testigo.

Capítulo VIII: El croquet de la reina

•Julio 2, 2009 • Dejar un comentario
Alicia y la Reina de Corazones

Alicia y la Reina de Corazones

El rey y la reina de corazones, así como sus súbditos, son naipes de una baraja inglesa. Aunque los corazones son el único palo mencionado expresamente en el texto, gracias a las ilustraciones de este capítulo se deduce que los palos de tréboles, picas y diamantes también se encuentran en el jardín. En la entrada del jardín, Alicia encuentra a un trío de jardineros pintando un rosal.

Los jardineros habían plantado un rosal blanco donde debía haber uno de color rojo, por lo que estaban pintando las rosas apresuradamente, antes de que la reina descubriera el error. Sin embargo, los reyes de corazones y su cortejo pasaron por allí. La reina, al descubrir la treta de los jardineros, ordena que sean decapitados. Para evitarlo, Alicia esconde a las cartas en una maceta, y los verdugos, para salir del aprieto, hacen creer a la reina que ya cumplieron con la sentencia. La reina ordena entonces que la comitiva vaya hacia donde se jugará al croquet, invitando a Alicia a participar en el juego. Alicia acompaña al grupo, y percibe que a su lado va el conejo blanco, quien estaba aterrado por la imponente presencia de la reina. El Conejo casi no habló en el trayecto, más que lo suficiente para informar a Alicia que la Duquesa había sido hecha prisionera por llegar tarde al juego.

Una vez en el campo, Alicia vio que el juego tenía características peculiares: en vez de bolas, se usaban erizoa; y en vez de mazos, flamencis. Tampoco había arcos, pero en su lugar, los naipes se colocaban en cuatro patas para marcar el curso del juego. Todo el mundo jugaba sin ningún orden, discutiendo continuamente, los erizos escapaban cuando podían, y la Reina de Corazones ordenaba que le cortaran la cabeza a todo el que se le ocurría.

En medio del caos, apareció en el aire la cabeza del Gato de Cheshire, y Alicia se sintió aliviada de poder conversar con alguien conocido. El Rey de Corazones se sintió intrigado por el gato. La reina, al ver al gato, como era su costumbre, ordenó que le cortasen la cabeza. El verdugo y el rey se confundieron terriblemente pues el gato sólo había hecho aparecer su cabeza y no era evidente que hubiera un cuerpo de dónde cortarla. Alicia sugirió que para aclarar la confusión, habría que preguntarle a la Duquesa que, al fin y al cabo, era la dueña del gato. La reina ordenó entonces que se liberase a la Duquesa de la cárcel. Sin embargo, cuando la Duquesa llegó al jardín, el gato había desaparecido nuevamente.

Capítulo VII: Una merienda de locos

•Julio 2, 2009 • Dejar un comentario
Alicia y el sombrerero loco

Alicia y el sombrerero loco

Cuando Alicia llega a la casa de la Liebre, observa que ésta, el Sombrerero y un Lirón se encuentran tomando el té al frente de la casa. Alicia se une a los comensales, y comienza a conversar con ellos. En el transcurso de la conversación, Alicia menciona que la fecha es 4 de mayo. Los personajes hacen una serie de acertijos y confunden a Alicia con su aparente falta de lógica, hasta que la niña abandona el lugar, convencida de haber asistido al “té más insufrible” que había visto en su vida. A continuación, Alicia encuentra una puertecita en un árbol, la cual atraviesa para entrar al jardín de croquet.

Capítulo VI: Cerdo y pimienta

•Julio 2, 2009 • Dejar un comentario
Alicia ye l gato de Cheshire

Alicia ye l gato de Cheshire

Antes de que Alicia se decidiera a aproximarse a la casita, surgió del bosque quien parecía ser un lacayo, pero con cabeza de pez. El lacayo llamó a la puerta y apareció un segundo lacayo, con cabeza de rana. Alicia escuchó que el Lacayo Pez traía una invitación para la duqueza,  dueña de la casa, de parte de la Reina de corazones, para jugar al croquet. Acto seguido, el Lacayo Pez se fue, y el Lacayo Rana se quedó sentado fuera de la casa. Alicia quiso primero llamar a la puerta para entrar, y segundo que el Lacayo Rana le abriera la misma. Sin embargo, el Lacayo Rana no tenía intenciones de abrir la puerta, ni de conversar con Alicia, por lo que la niña simplemente abrió la puerta ella misma y entró a la casa.

Dentro de la casa estaba la Duquesa, sosteniendo a un bebé, y junto a su cocinera que preparaba una sopa que, a juzgar por el ambiente, tenía demasiada pimienta. También estaba en el suelo un gato sonriente, al que la Duquesa presentó como un gato de Cheshire. La Duquesa entregó al bebé a Alicia para que lo arrullara un poco, y aprovechó para desaparecer arguyendo que debía asistir al juego de croquet de la Reina. Cuando Alicia intentó mecer al bebé, que se movía incansablemente, éste comenzó a transformarse en un cerdo. Alicia salió de la casa y puso al cerdo en libertad. La niña continuó su camino por el bosque, donde reencontró al Gato de Cheshire, quien la invita a visitar alsombrerero o. Alicia decide ir a la casa de esta última.

Capítulo V: El consejo de una oruga

•Julio 2, 2009 • Dejar un comentario
Alicia y la oruga

Alicia y la oruga

Encima de la seta gigante, Alicia encontró sentada a unaoruga, fumando un narguile. La Oruga, de manera prepotente, interrogó a la niña sobre su identidad. Ésta no pudo responder de una manera sencilla, pues consideraba que tras haber cambiado de tamaño varias veces, su propia identidad se había perdido y en ese momento ella misma ya no sabía quién era. Ambos personajes discuten entonces hasta volver al punto de inicio más de una vez. Finalmente, Alicia expresa su inconformidad con su estatura actual de siete centímetros, al considerarla una birria. Como esa era la altura de la Oruga, el animal se retira ofendido, no sin antes indicarle a Alicia que la seta también puede afectar su estatura, para disminuirla, si comía de un lado de la seta; o para aumentarla, si comía del otro. Como Alicia no podía saber qué lado era cual, cortó dos pedacitos de los extremos opuestos. Al probarlos, los pedacitos surtieron el efecto esperado: uno hacía que Alicia encogiera, mientras que el otro estiraba su figura, desproporcionándola. Alicia tuvo que comer varias veces de cada uno de los pedazos hasta alcanzar una estatura satisfactoria. Finalmente, Alicia vio una casita de un metro y veinte de altura, a la que decidió llamar, por lo que ajustó su estatura a veinticinco centímetros.